Cuéntame qué necesitas. Nace en periodo de prueba: nada irreversible sin tu OK.
Todo recluta entra supervisado: pide tu visto bueno antes de cualquier acción irreversible. La autonomía se gana.
Pon a Pulpo a conocerte
Tus cuentas
Tus agentes entran a tus cuentas reales (correo, Drive, reuniones…) por Composio:
una sola conexión que tú autorizas y controlas.
Ajustes
La configuración de tu equipo: vale para todos tus colegas. Tu memoria viva aprende de las cuentas que conectes.
Apariencia
Estilo
Día / noche
Reglas de trabajo
Tus preferencias fijas de cómo trabajar. Se las recuerdo a todo el equipo en cada turno, para que no se les olviden a mitad de sesión. Ej.: «Los documentos entrégamelos como Google Docs nativos».
Notificaciones
Avisos a este teléfono
Tus cuentas
Motor del equipo
vale para todo el equipo
Con qué motor trabaja tu equipo entero: tus colegas, tu memoria viva y Pulpo. Cámbialo el día que a uno se le acabe el cupo.
Lo que tu equipo sabe
solo lectura
Consultando el cerebro…
Memoria viva del equipo
vale para todo el equipo
Consultando tus fuentes…
Sesión
¿Te aviso al teléfono?
Cuando tu equipo necesite que decidas algo —o cuando termine algo que importa—
te llega un aviso a este teléfono, aunque no tengas Pulpo abierto. Tú mandas: lo apagas cuando quieras.
Este navegador tiene los avisos bloqueados para Pulpo. Actívalos en los
ajustes del sitio (el candado junto a la dirección) y vuelve a tocar la campanita.
Bugs e ideas
¿Un bug, algo raro, una idea? Anótalo (o díctalo): queda con la hora y los últimos
eventos del sistema para que el equipo de Pulpo lo revise.